Qué hemos hecho mal, en cuatro puntos

Todos nos hemos enterado de dos sucesos que han conmocionado a la sociedad en estos días: las sendas violaciones de niñas de trece años a manos de un grupo de menores, en un caso, y de mayoría de menores en otro. He quedado tan impactado por ver a la gente rasgándose las vestiduras y entonando el qué-hemos-hecho-mal-dios-mío que he tenido que conectar el móvil al portátil y soltar mi opinión.

Los que me habéis leído en las raras ocasiones en las que me pongo seriote, sabéis por donde voy a tirar, y lo principal es que la solución no está en rebajar la edad de responsabilidad penal. Eso es como tomar aspirinas cuando ya duele la cabeza. Lo que se necesita no es un tratamiento sintomático, eso no soluciona las cosas. La cuestión es ir a las causas del dolor para ponerles freno y lograr una solución realmente válida y duradera.

¿Dónde está el problema? Empezaré por el punto uno del proceso de socialización: La familia. Nadie me negará que el núcleo familiar es decisivo, que son los cimientos de la formación de la persona como ser social. Pues bien, los padres hoy en día han perdido la facultad de educar. Los niños de ahora se convierten en pequeños príncipes mimados y consentidos que logran cualquier cosa que piden. En muchas ocasiones su autoridad se extiende sobre la de los propios padres, que han perdido la fuerza moral y correctiva para guiar a su hijo y son meros genios de la lámpara/ concede-deseos para el niño. Ven lo que quieren de la tele, juegan a los videojuegos que les da la gana, usan internet sin filtro ninguno y los padres no se implican. Las causas de esto podrían dar para muchos posts y muchos libros.

Y paso dos, llegan a la escuela hechos los reyes del mambo. Aquí ya el maestro de turno se encuentra con un grupo de niñatos que ignoran cualquier tipo de valor moral o disciplina y llegan bien enterados de lo que es un trío, un 69, una demanda, unos cuernos y todo lo que ven y oyen “por ahí” mientras sus padres están trabajando o pasando de los hijos. El maestro, para más inri, ha perdido toda la autoridad que tuvo en un principio, y se le ha retirado cualquier posibilidad de aplicar medidas correctoras. Un niño es un niño, y si no le pones límites va a hacer lo que quiera, si le dejas agarrarte un dedo se va a pillar el brazo entero y cuando acabe con tu brazo, irá a por el resto.

El niño Fulanito hace veinte años llegaba, hacía una trastada y el maestro le castigaba, llegaban los padres y aplicaban (o no) su propio correctivo en sintonía con el educador. El niño Menganito llega hoy a la escuela, la lía parda y el maestro sólo puede avisar a sus padres que, o pasarán del tema y el niño saldrá de rositas, o la emprenderán con el maestro y el niño se saldrá de rositas. Obtenemos un niño que no sabe leer ni escribir bien (el maestro ha de perder la mayor parte del tiempo pidiendo orden en clase) y sin embargo está “bien” enterado de otros aspectos de la vida. Siempre pongo el mismo ejemplo: hace años, cuando de pequeño iba al barbero a que me pelara, siempre me decía que no me moviera “o me cortaría las orejas”. Yo me quedaba inmóvil y callado esperando no perder ninguna de ellas. Bendita inocencia. No hace mucho se produjo la misma escena con un niño, el barbero le dijo que si se movía le cortaría las orejas, y el niño salto con un “y yo te corto a ti los cojones”. Ocho tiernos años. Para comérselo. Y el padre va y se ríe. “¡Qué listo que es mi niño!”

Bueno, no estoy en mi mejor momento para explicarme, aunque creo que se me va entendiendo. Lo que tenemos ahora es un auténtico Rey de la Casa, con los súbditos directos que son los padres, aunque su autoridad se extiende más allá gracias a lo que ahora se ha malentendido como “buena educación” y que antes sería “malcriar” al niño.

Vamos al tercer factor, la hipersexualización de la vida cotidiana. Se ve, se siente, el sexo está presente. Donde quieras que vayas, a la hora que sea, los niños se enfrentan a un volumen de información sexual enorme y desestructurado. Todo se vende con un festival de culos y tetas, tetas y culos. Hasta el más tierno infante sabe lo que es “follar”, sabe que es bueno, y que el que lo hace es superior al que no lo hace. Como darle un revólver cargado a un mono. Exceso de estímulos sexuales, que hasta a mí me parecen sobrecargantes, en la mente-esponja y todavía blandita de un chaval causa estragos. Lo oyen todo y van a San Google donde encuentran todo con pelos y señales, pero sin las bases morales y éticas que lo deberían mesurar y orientar. Cosas tan chulis como un bukkake y tan diver como una mamada son ampliamente conocidas por nuestros chavales. ¿Dónde están los papis? Currando o viendo Dónde Estás Corazón. Y en el segundo caso, los niños están con ellos.

Cuarto factor, el grupo. No hace falta que todos los miembros de un grupo de niños den el perfil de enteradillo y consentido que acabo de comentar, si bien a mayor número, más fácil es que todo se desmande. Así que tenemos un grupo de niños “informados”, sabiendo lo que mola “echar un polvo”, que han visto “orgías” en internet y saben con un vistazo cuándo es silicona o cuándo es natural. Conocemos que en el ámbito de un grupo las personas somos capaces de hacer cosas que solos no haríamos jamás. El grupo imprime fuerza a los miembros. Pues en este grupo se juntan las hormonas incipientes, el exceso de mala información, la ausencia de valores y de freno moral y la niña que va sola de la feria de su pueblo hacia su casa. “¿Eh tío, nos la follamos?” -dice el líder del grupo- “No hay cojones” -responde el segundo de a bordo-. Incluso alguno de ellos sabrá que a los menores “no se les puede hacer nada”, en todo caso están acostumbrados a la impunidad. Clic, a partir de aquí el engranaje comienza a girar. Al final, media España se echa las manos a la cabeza y se pregunta qué pasa. Venga, por favor

Anuncios

7 pensamientos en “Qué hemos hecho mal, en cuatro puntos

  1. satrian dice:

    Pero quién le pone el cascabel al gato de la educación de las próximas generaciones, que guiarán este mundo, nadie le presta la atención necesaria, ni los gobiernos, ni las familias, ni los educadores, y es la cosa más importante del mundo, es doloroso ver estas noticias, pero más doloroso es ver que nadie parece ver lo que sucede.

  2. Nuria dice:

    Tal cual lo has dicho, lo pienso.

  3. Fi2 dice:

    Esto va de mal en peor… si ya lo he dicho yo. La única manera de que el mundo vuelva a estar como antes en este aspecto es que venga el meteorito ese y empecemos de 0 con la humanidad jauajaujau (qué sagerá)

    No, en serio, por la parte que me toca, tienes toda la razón. Ahora en las escuelas tienes que estar midiendo con lupa cada detalle que le haces o dices al niño. Vaya a ser que el niño te denuncie o que el padre se cabree. Yo es que esas cosas no me las explico…

    Y lo de los padres? Pffff por favor, tengo amigas que todavía no saben cuidar de ellas mismas y se ponen a parir como conejos… Por favorrrr, esas personas no podran ser buenos padres si todavía no son “buenos” adultos.

    Ya me has cabreao, con lo tranquilita que yo venía!! jauajauja

    Un besito! Sigue pasándotelo mu bien!

  4. Ana dice:

    yo quiero vivir en el campo…como las cabras…

  5. manu dice:

    bukkakke? qué es un bukkakke?
    Dios mio, que complejo de viejuno acaba de entrarme!!

  6. Tama dice:

    Bueno yo con mis 35 tacazos todavía me acuerdo como me acojonaban cuando me decían en clase “nene, que hueles a pasillo” mas que nada por lo del justificante firmado por tus padres y tal..
    En fin como decías, “bendita inocencia”… Me entristece mucho que poco a poco no signifique nada, pero claro estamos en el país de los listos y de los pillacachos y nada importa salvo eso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: