Málaga, the Return

 

¡Pues sí, he vuelto! Esta vez no es por mucho tiempo, pero aquí estoy de nuevo. Necesitaba una buena academia para unas oposiciones que me estoy preparando y en Almería no pudo ser, así que como aquí estuve en una bastante buena, decidí volver a la ciudad, a la academia y a mi vida aquí. Casualidades de la vida, se quedó una habitación libre en el piso en el que estuve, ¡así que incluso tengo los mismo compañeros de antes! Pero el retorno también ha llegado acompañado de varias sensaciones:

La primera ha sido de libertad. Como es natural, después de once años viviendo en Málaga, volver a casa de mis padres fue como volver a la adolescencia. Uno no se acostumbra, dicen que es un rollo cumplir años, pero peor es perderlos. Volver a los años en que todo lo que hacías tenía que ser explicado previamente a tus padres, ser controlado hasta el mínimo detalle en cada paso que das. Pues volver a Málaga me vuelve a dar esa libertad y la edad que me corresponde, todo un alivio.

La segunda ha sido echar de menos la casa de mis padres -y a mis padres, claro-. Curioso, ¿verdad? A la vez que no soportas lo que digo antes y algunas otras cosas más, como los pequeños roces del día a día, te acabas acostumbrando a esa forma de vida. Un poco parecido a ese preso que lleva años en la cárcel y cuando sale descubre que había encontrado un lugar cómodo entre barrotes, que quizás el mundo exterior sea más duro y despiadado. Entendedme, no es que me sintiera como en una cárcel, sino a que te acostumbras a algo que en teoría no es muy agradable. Pues eso, al tiempo que te alegras de huir, te da pena dejar todo aquello atrás.

La tercera es aquello de sentirse de ningún lugar. ¿De dónde me considero ahora? Ni me sentía totalmente bien allí ni ahora estoy completamente bien aquí. Es decir, me he quedado sin lugar. Sé que con el tiempo iré estando mejor en Málaga (lo he estado durante once años), pero ahora mismo no tengo un sitio donde pueda sentirme como en casa, lo que es más importante de lo que pueda parecer. Todos necesitamos un lugar así, un campamento base donde descansar el cuerpo y la mente y desde el que progresar en muchos sentidos. Sé que me está quedando un poco abstracto todo esto, pero es que son sensaciones, son difíciles de explicar.

La cuarta, y última de la que voy a hablar, es más mundana y fácil de expresar. ¡Quiero mi cama de antes! ¡Ahora!

(Foto original de Isabella en Picasa)

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11 pensamientos en “Málaga, the Return

  1. pitote dice:

    Al final uno es de donde son sus buenos recuerdos y donde tiene buenos momentos. Asi que somos un poco de todos los sitios y de ninguna parte a la vez.
    Pero bueno no es mal sitio Malaga para ir encontrando tu espacio 😉

  2. Y yo que te hacía más lejos y estás casi cerca !!!!

    Que disfrutes muchísimo en Malaga, que es una ciudad estupenda. Espero que la preparación de las oposiciones no nos deje sin posts a tus lectores habituales. Anda que si cuando yo me preparaba el MIR hubiese tenido un blog…

  3. FiFi dice:

    Bienvenido al hogar! Con lo bien que se está en Málaga. Yo estoy tanto por allí que al final cre que también me mudaré. Sep.

    Málaga es cool 😛

    Besitos boquerones!!

  4. picomike dice:

    pitote, totalmente de acuerdo 🙂

    Sr. DeTamble, no creo que deje de postear, esto me sirve para desconectar un rato, que a veces es necesario y hay tiempo pa to. Y buen cambio de avatar, ahí, dando la cara! 😛

    FiFi, gracias! A que Málaga tiene como iman? Al final, quieras o no quieras, acabas pegado a ella. Málaga is cool, ya lo creo! Besos, casiboquerona!

  5. Chica de Marte dice:

    Me alegra que te tengamos más cerca. Y te entiendo en lo que cuentas de sentirte extraño, será porque soy de marte, claro…

  6. picomike dice:

    Bueno, la gente me va echando una mano en eso, cada día que pasa me siento mejor aquí. El cambio de Marte a la Tierra tuvo que ser impactante… 😛

  7. Josmar Gerona dice:

    Entiendo aquello de vivir en casa de tus padres y luego vivir solo, y luego con tus padres y así sucesivamente… Pero bueno, es la vida, a todo se acostumbra uno. De todas formas sé que no te va a costar adaptarte de nuevo a la rutina malagueña más que nada porque me consta que hay gente que te quiere mucho y que te va a ayudar para que te sientas bien. Me alegro de que estés aquí de nuevo, se te echaba de menos.

  8. picomike dice:

    Muchas gracias, “Josmar Gerona” 😉 por echarme una mano en mi regreso. Nos vemos pronto. Me alegra verte comentar por aqui!

  9. chromo dice:

    Pues creo q el sentimiento es mutuo, todos los q estamos entre nuestra casa y el pisito de la ciudad hemos pasado y estamos pasando por lo mismo. Cosas de la vida. Al final uno es de donde trabaja, no hay mas remedio y a todo se acostumbra uno. Solo una cosa es importante: no perder las amistades. Un saludo desde Almería.

  10. picomike dice:

    Es cierto. Te das cuenta que al final los amigos es una de las pocas cosas (aparte de la familia) que vale realmente la pena. Y desde luego estoy contigo en que hay que cuidarlos. El tiempo dedicado a un amigo nunca es tiempo perdido.

    Saludos, almeriense!

  11. Elia dice:

    Bienvenido de vuelta a la vida del estudiante emigrante 🙂

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