Discotecas, canis y amputaciones de oreja

En mis once años viviendo en Málaga he podido salir de fiesta por muchos sitios. Centro de la ciudad, pueblos del interior, la zona de la costa… un poco de todo, para no aburrirnos. Tanto en el interior de la provincia como en el centro de la ciudad no he tenido ningún problema digno de contar. Sin embargo, hay una parte de la costa, Puerto Marina (Benalmádena) donde se concentra todo el borreguismo cani (o kani, no sé) local, conocido como merdellonismo en la zona. Sí, los niñatos malotes que en esas noches van buscando guerra y que ven a su enemigo en cualquier chaval indefenso -mejor cuanto más débil y más indefenso- al azar. Reconocibles desde lejos por su vestimenta y forma de actuar, sus motos y sus coches, al menos te da tiempo de ponerte lo más lejos posible de ellos. Lo he visto cien mil veces. Las peleas de esta gentuza son una triste costumbre en sus salidas, y contrasta como el día y la noche con el ambiente sano -alcohólico, pero sano- y sin problemas del centro de Málaga. Discotecas grandes son su hábitat, entre las cuales brilla tradicionalmente Disco Kiu, a la cual no iré nunca más, con dos veces tuve bastante. Y quiero dejar claro que si aborrezco a este tipo de gente, es exclusivamente por su violencia absurda.

Aunque cosas de estas pasan, como ya digo, todos los fines de semana, esta vez los medios se han hecho eco de una noticia ocurrida la noche del 31 de Octubre (Jalogüín, para más señas) que refleja el ambiente que se respira habitualmente en Puerto Marina, la absurdez y surrealismo de este tipo de situaciones. Acabé muy harto de estos personajes y de estos lugares. Por eso, aunque la noticia es larga, os recomiendo su lectura. Esto es lo que hay:

Noche de ‘Halloween’, dos y media de la madrugada. Un grupo de jóvenes se divierte en la discoteca Kiu, en Benalmádena costa. Hay una trifulca. Segundos después, G. R. R. se incorpora del suelo. Su camiseta, blanca, se tiñe de rojo por la sangre. Un joven le ha arrancado la oreja izquierda de cuajo de un mordisco.

El escalofriante suceso ocurrió durante la madrugada del miércoles al jueves en un pasillo que comunica dos salas de la discoteca. «Intentábamos pasar de un lado a otro, pero se formó un tapón y nos quedamos en medio», cuenta la víctima, de 18 años, acompañado de su amigo, C. B. F., con el que fue esa noche a Benalmádena.

Entre la muchedumbre, observaron a un chaval que, aseguran, estaba un poco más exaltado que el resto. C. B. F. estaba junto a él. «En uno de los movimientos de la gente, mi amigo se vio desplazado y empujó a este chico», relata el herido, G. R. R. «Me giré para mirarlo -comenta ahora su amigo- y me dio un cabezazo en la nariz».

La víctima estaba a un par de metros. «Yo iba a separar, porque sabía que mi amigo no había hecho nada. Como me puse en medio, pensó que le iba a pegar. Trató de golpearme, pero me cubrí», cuenta.

Avalancha de gente

Otra avalancha de público los acercó aún más. «Empezó a darme puñetazos en la cara y en la barriga. Yo intenté separarme y solté el brazo, aunque no sé si le di». El gentío los empujó y ambos cayeron forcejeando. «Se enganchó a mí por el lado (izquierdo) y me mordió en la oreja. Entonces, nos separaron», afirma.

Su amigo, C. B. F., observó impotente la escena. «A mí me tenían agarrado para que no los separara. A la gente le gusta ver peleas. Me cogieron entre varios y me llevaron al final de la sala», apunta.

El joven G. R. R. recuerda con nitidez esos instantes: «Empecé a ver mucha sangre. Me incorporé y fui al servicio. Al mirarme en el espejo, vi que no tenía oreja. Me puse muy nervioso. Lo veía todo nublado, aunque no sentía dolor. Cogí unas servilletas para intentar cortar la hemorragia».

Al salir, se encontró con su amigo, que lo llevó a la puerta de la discoteca y llamó a una ambulancia. Transcurrieron entre 10 y 15 minutos sin que recibieran ninguna asistencia. Entonces, C. B. F. fue en busca de su coche para llevar a la víctima. Por el camino, se topó con una patrulla de policía. «Les dije que mi amigo se estaba desangrando y ellos lo llevaron al ambulatorio».

Entre tanto, él se quedó en la discoteca para intentar encontrar la oreja. «No conseguía ver nada. Había mucha gente y algunos incluso se molestaban. Desesperado, me fui a la puerta y le pedí a los porteros que pararan la música y que sacaran a la gente para buscar la oreja, pero me dijeron que no podían hacer nada», asevera C. B. F.

El joven herido fue trasladado al Hospital Clínico. «Decían que no había ninguna posibilidad, aunque la encontraran», rememora. De ahí, pasó a la unidad de Cirugía Plástica del Hospital Carlos Haya, donde sigue ingresado, esperando a que cicatrice la herida para intentar ponerle una prótesis.

A las ocho de la mañana

El cartílago apareció pasadas las ocho de la mañana en el suelo de la discoteca. Seis horas después. «Estaba muy deteriorada por los pisotones. No se fían de reimplantármela, porque me puede provocar una infección grave», indica, resignada, la víctima. Su madre no se explica cómo esa noche no desalojaron el local para buscarla.

Uno de los socios de la sala Kiu asegura que, desde que llegó la policía, sobre las cuatro de la madrugada, seis trabajadores de la discoteca se pusieron a buscar y que nadie le indicó en ningún momento la necesidad de evacuar el recinto porque, además, esa zona estaba iluminada y se veía con claridad. Afirma que la empleada de la limpieza fue la que encontró la oreja.

El presunto agresor, un joven de 20 años, vecino de Campanillas, ha sido detenido por la policía. La víctima sólo pide justicia y que no vuelva a pasar. «No hay derecho a que vayas a divertirte y que haya gente así, que va buscando pelea».

Fuente: Diario Sur

BONUS: Los canis en la Frikipedia.

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3 pensamientos en “Discotecas, canis y amputaciones de oreja

  1. Samuel dice:

    Hola soy Samuel, trabajo en un lugar de puerto marina benalmadena, lo primero deberias puntualizar en que la Kiu no esta en puerto marina, se encuentra en la plaza solymar, y el ambiente de este lugar dista mucho del del puerto, no deberias dar esta mala reputacion a puerto marina, todo lo que has dicho es cierto pero en la plaza solymar, en el puerto hay pequeños locales que salen adelante con mucho trabajo y luchando por un buen ambiente

  2. picomike dice:

    Hola Samuel,

    agradezco mucho tu comentario. Queda puntualizado que Kiu se encuentra en la plaza Solymar de Benalmádena costa. Estarás de acuerdo conmigo que cuando se habla comúnmente de salir en Puerto Marina, se habla de toda la zona, englobando también la plaza Solymar. Por supuesto que no pretendo dar mala reputación a Puerto Marina, más bien intento centrarme en este tipo de gente de la que te hablo y no pretendo de ninguna forma incluir a locales que, como tu bien dices, luchan cada semana por tener un buen ambiente. Estos locales existen en Puerto Marina y dicho queda. Lo que critico, creo yo que con razón, es a esta gente que abunda muchísimo en las noches de esta zona y que empañan muchas veces lo que sin duda podría ser una zona magnífica para salir de fiesta.

    Ánimo y mi reconocimiento para aquellos que se esfuerzan a diario para que esa zona sea un lugar estupendo para salir.

  3. PirOomanO dice:

    ademas gaay por tu instiNTO MaterializaOO nunka pOdras vOlver a jugar al juego Que nos enseñan cuando pekes krecemOs al lado de un pajar

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